Esta entrada no la estoy escribiendo para que me conozcáis, más bien; la estoy escribiendo para conocerme a mí misma.
No soy la chica triste que siempre lleva el mismo peinado. No.
Cada día llevo un peinado diferente porque nunca me veo bien lleve el peinado que lleve, tengo la cara plagada de espinillas pero aún así no me pongo maquillaje, muchas veces digo que prefiero los libros a la fiesta pero únicamente por lo que no salgo de fiesta es porque siempre que estoy con gente siento que no encajo, solo sonrío cuando estoy con gente, no soy capaz de sacar conversación. He acabado muchas veces llorando no porque pasara algo, he llorado porque no pasaba nada.
No me puedo quejar de mi vida, es perfecta; tengo unos padres que me quieren, hermanos que me quieren, tengo buenas amigas, estoy estudiando lo que me gusta (o creo que me gusta), hay una parte de mi familia que me jode un poco, pero me dan igual, sinceramente.
Lo que más me duele es mi personalidad. Ignorantes los que digan que cambie, ojalá fuera así de fácil. Estoy luchando contra mí misma, a veces pienso que he ganado, pero solo es un engaño más.
Siempre he pensado en los demás antes que en mí misma y por eso ahora estoy donde estoy, me sentiría mal si empezara a pensar más en mí que en los demás, pero ahora también me siento mal. Realmente quiero que alguien me ayude, pero odiaría a esa persona. Me contradigo yo sola, ¿verdad? Es muy patético, sí. Pero quiero ayuda, en serio. He ido a una psicóloga que me ha estado 'ayudando', no ha conseguido ayudarme porque no soy capaz de abrirme a nadie, y quiero que me ayuden en eso. Quiero que me ayuden y me hagan abrirme a ellos sin miedos. Dudo mucho que alguien consiga ayudarme, pero me siento bien escribiéndolo, creando mi propia mentira.
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